He hablado con muchas personas que me dicen que no pueden creer en Dios por el
mal que han visto.  Pero lo que siempre les digo es que la existencia del mal y del
sufrimiento no contradicen la existencia de Dios sino confirman lo que su Palabra, La
Biblia, dice.

Recordemos que el mundo que Dios hizo fue perfecto; sin hambre, sin guerra y sin
sufrimiento.  Â¿No es exactamente la clase del mundo que crearías tu?

Dios hizo al hombre según su imagen, con la capacidad de razonar y tomar sus
propias decisiones (lo llamamos libre albedrío).  Fue el hombre que decidió
desobedecer a Dios y comer del fruto prohibido.  Desde aquel entonces la humanidad
a ido de mal en peor.

Dios nos ama y quiere que nos amemos los unos a los otros.  Pero, Dios nos ha dado
la habilidad de escoger nuestro camino y vivir como queremos.  Elegimos el mal.  
Dios nos ama y quiere que vivamos compartiendo con los demás y ayudando a los
demás.  Pero, por el egoísmo elegimos el mal.

Volviendo a la cuestión entre manos, la respuesta es que el mal existe porque el
hombre tiene la habilidad de tomar sus propias decisiones y  por desgracia elige el
mal.

Si decimos que Dios tendría que hacer algo para acabar con la maldad solamente
existe tres posibilidades:

La primera posibilidad sería exterminar a los malos de la faz de la tierra.  Pero, la
Palabra de Dios, la Biblia, dice que todos hacemos mal a veces.  Â¿Tendría que
matarnos a todos?

La segunda posibilidad sería quitarnos la habilidad de razonar y decidir.  Seríamos
como robots solamente haciendo lo que Dios nos dice forzosamente.

La tercera posibilidad es darnos una nueva naturaleza que es buena, que puede
obedecerle a Él porque quiere y puede vivir para el bien de los demás.  En los
libros de Jeremías y Ezequiel los profetas hablan de un día cuando Dios quitaría
nuestro corazón de piedra y nos daría uno de carne; uno que puede agradarle a El
y beneficiar a los demás.

Para poder ser las personas que Dios quiere que seamos tenemos que recibir una
nueva vida y un nuevo corazón de El.  Esto se llama el nuevo nacimiento.

Si quieres recibir una nueva vida con la habilidad de ser la persona que Dios quiere y
quieres poder amar a los demás.
---Pide perdón de Dios por tu pecado (el mal que has hecho)
---Deja el pecado (el mal que has hecho)
---Sigue a Cristo
---Busca una iglesia evangélica en donde puedes congregarte con otras personas
que también han sido transformadas por Dios.
---Ora una oración como la siguiente.  â€œ
¿Por qué existe el
mal?