El ser humano pasa los años de su vida buscando la felicidad, la satisfacción y
algo que nos llene.

Algunos piensan que la felicidad viene con tener más dinero. Se vuelcan en ganar
tanto dinero que sea posible y entregan sus vidas a acumular riqueza. Pero, por
desgracia, nunca tienen suficiente.

Otros piensan que serían felices si tuvieran piso propio. Compran el piso y se dan
cuenta de que no son felices. Empiezan a pensar que lo que les falta para ser
felices es una casa en el campo o la playa y cuando la tienen tampoco son felices.

Los solteros piensan lo que necesitan para ser felices es un buen esposo o
esposa. Los casados piensan que serían más felices si fuesen casados con otra
pareja o solteros una vez más.

Otros piensan que la felicidad se encuentra en sus familias. Se vuelcan en sus
familias sacrificándose para que sus hijos tengan todo lo necesario e incluso
muchas cosas que ellos mismos nunca tuvieron. Pero la familia no les llena como
quieren.

Además hay otros que piensan que lo que les va a satisfacer es la droga.
Comienzan a usar las drogas “blandas” y luego cada vez más buscan sensaciones
y placeres que superan los que han experimentado pensando que en colocarse al
máximo encontrarán la felicidad. Por desgracia, muchos que comienzan a usar las
drogas para pasar un rato “agradable” se enganchan; destruyen sus vidas y por
tanto se drogan o se emborrachan para olvidarse de la pena y la decepción; para
olvidarse de que todos los sueños que habían tenido de niños quedan rotos en mil
pedazos.


Todas estas personas intentan encontrar la misma cosa, aunque por caminos
distintos. Todos llegan a la misma conclusión.  En esta vida no hay felicidad.         
No hay nada que nos pueda llenar el vacío que tenemos en nuestro corazón.

Pero, amigo mío, quiero decirte que hay algo que te puede traer la felicidad y que
puede llenar tu vida. No es una sustancia, ni un producto. No se compra con dinero
ni se obtiene por ningún modo humano. La felicidad verdadera nos viene por
medio de Jesucristo.

Jesucristo dijo en varias ocasiones lo siguiente sobre la felicidad que Él da:
“... yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” Juan
10:10
“Y Jesús les dijo: —Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca tendrá
hambre; y el que cree en mí, nunca tendrá sed. Juan 6:35

Dios nos ha creado para tener comunión con él. Los padres de la humanidad Adán
y Eva anduvieron con Dios y disfrutaron una relación de amistad con su Dios y
creador. Desde aquel entonces todo ser humano ha nacido con un vacío en su
interior que solamente puede ser llenado y satisfecho por una relación de
comunión y amistad con Dios. El matemático francés, Pascal habló hace
trescientos años del vacío con el que cada persona nace; un vacío que solamente
Dios puede llenar.   ¿Cómo podríamos conseguir esta relación con Dios?

1.Tenemos que arrepentirnos de nuestro pecado. ¿Sabías que la Biblia dice que
todos somos pecadores? “todos han pecado y están lejos de la presencia gloriosa
de Dios.” Romanos 3:23. La Biblia dice que nuestro pecado nos separa de Dios.
“Pero las maldades cometidas por ustedes han levantado una barrera entre
ustedes y Dios; sus pecados han hecho que él se cubra la cara y que no los quiera
oír.” Isaías 59:2

2.Tenemos que creer en Él. Tenemos que creer que Cristo murió por nuestro
pecado y que solamente podemos ser salvos por Él. “Si con tu boca reconoces a
Jesús como Señor, y con tu corazón crees que Dios lo resucitó, alcanzarás la
salvación.” Romanos 10:9

3.Tenemos que seguirle a Él. Hay muchos que se llaman cristianos, pero sin
embargo, no hacen lo que Cristo dice. ¡Es una imposibilidad! Jesucristo dijo: “—Si
alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y
sígame. Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida
por causa de mí, este la salvará,” Lucas 9:23-24

¿Qué significa seguirle a Cristo?
Significa leer su Palabra, la Santa Biblia y obedecerla. Significa hablar con Él en
oración diariamente. Significa asistir con frecuencia una iglesia donde se predique
la Palabra de Dios fielmente.

Guillermo Jackson
Pastor Evangélico
Encuentra La Verdadera Felicidad
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